Una familia de tres sonríe con las frentes juntas: el padre, la madre y su hijo
01 · Seguros de vida

Seguros de vida

Si tu ingreso sostiene a otros, merece un plan.

Un seguro de vida no es un producto frío: es una decisión sobre qué querés que siga en pie si vos no estás. Continuidad para tu familia y respaldo para tus responsabilidades.

  • Protección familiar

    Respaldo para quienes dependen de vos.

  • Continuidad económica

    Que el proyecto familiar no se detenga ante lo inesperado.

  • Protección de ingresos

    Pensar hoy cómo se sostiene mañana lo que tu trabajo hace posible.

  1. Conocer

    Escucho tu situación familiar y laboral: quiénes dependen de tu ingreso y qué querés que siga en pie.

  2. Analizar

    Ordenamos compromisos, plazos y presupuesto para definir una suma asegurada orientativa.

  3. Proponer

    Te presento alternativas con coberturas y condiciones explicadas por escrito, sin presiones.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes.

¿Cuánto debería asegurar?

No hay una cifra universal. Se suele partir de quiénes dependen de tu ingreso, por cuánto tiempo y qué compromisos deberían seguir cubiertos (deudas, vivienda, educación). Con eso se define una suma orientativa que se revisa a medida que tu vida cambia.

¿Qué pasa si dejo de pagar la póliza?

Depende del tipo de producto y de las condiciones de cada compañía. En algunos casos la cobertura se suspende o se extingue y en otros puede haber valores de rescate o reducción. Conviene leer esas condiciones por escrito antes de contratar.

¿Un seguro de vida cubre cualquier causa?

No siempre. Cada póliza define sus coberturas y sus exclusiones (por ejemplo, ciertas actividades de riesgo o condiciones preexistentes). Por eso conviene pedir las condiciones por escrito y revisarlas antes de contratar.

¿Cuánto cuesta?

Depende de tu edad, tu estado de salud, la suma asegurada, las coberturas elegidas y la compañía. En una primera conversación te explico qué datos hacen falta para cotizar según tu caso.

Respuestas de carácter general. Las condiciones y alcances dependen de cada producto y compañía, y se analizan caso por caso.

Primer paso

Conversemos sobre lo que querés proteger.

Una primera conversación, sin compromiso: te escucho, entiendo tu situación y recién después te propongo.